
Aquello que llamamos «futuro» no es más que la actualidad y es evidente que no estamos preparados para ello:
• La huelga de guionistas en USA abrió las puertas al temor de los cortes laborales. Por suerte, se llegó a un acuerdo en el que se limita el uso de IA y se respeta la labor de escritores y guionistas.
• Mark Zuckerberg y su equipo se encuentran desarrollando y, en breve, implementando el uso de la IA en todos los medios de Meta (Instagram, Facebook, Messenger y WhatsApp).
• La existencia de cada vez más generadores de contenido y extensiones automáticas en aplicaciones gratuitas (imagen y diseño) que con solo un clic producen una idea con todas las características que un profesional pudiera hacer, e incluso, en varios idiomas, pone en riesgo el trabajo de millones de creadores de contenido para empresas.
• Influencers CGI o virtuales ya representan marcas tan grandes como Spotify, Samsung, Calvin Klein. Tienen una vida que comparten bajo la premisa de darle al público justo lo que le interesa. Un ejemplo de ello es Lil Miquela, una joven de 19 años, con más de 3 millones de followers en redes sociales; ¿su peculiaridad? Es un personaje virtual, no humano. Como ella, más de una decena de influencers virtuales y famosos monetizando diariamente en todo el mundo.
NO TODO ES NEGATIVO.
Como todo en esta vida, es adaptarse o morir.
Sabemos que estamos a la expectativa y existe el temor de que nuestras labores en el marketing digital sean cada vez menos utilizadas, hasta llegar a prescindir de nosotros, sobre todo en las pequeñas empresas (que son la mayoría de nuestros clientes), pero hay algo innegable que nos robaremos de Marcus Wright, personaje de Terminator:
“¿Qué es lo que nos hace humanos? No es algo que puedas programar. No puedes ponerlo en un chip. Es la fuerza del corazón humano. La diferencia entre nosotros y las máquinas”.
Marcus Wright (personaje ficticio en Terminator)

Factores como el tono, las palabras cotidianas y las características únicas de un texto solo pueden provenir de la mano humana, de lo contrario tendríamos miles de empresas diciendo todo de la misma manera unas con otras. ¿Podrían resaltar? Es algo importante que debemos dejarle claro al cliente.
Sin embargo, el uso de la IA puede ser beneficioso:
• Podemos crear ideas para decenas de posts en cosa de minutos.
• La base de cada copy puede hacerse con la ayuda de la IA y luego nosotros mismos le damos el toque ideal.
• A través de los chat bots podemos dar respuesta automática, rápida y personalizada a las preguntas frecuentes de los usuarios, agilizando procesos tediosos que en un gran volumen pueden convertirse en cuellos de botella.
• Puedes analizar y optimizar las estadísticas de cada cuenta, creando proyecciones más congruentes con los objetivos y metas de la organización.
Esto solo por mencionar unas pocas opciones del gran abanico positivo de estas nuevas tecnologías.

En conclusión: no es la tecnología lo que nos afecta, es el no saber utilizarla lo que nos aplasta.
La única manera que tenemos de controlar este «futuro» es manteniéndonos actualizados, precisos, útiles y proactivos.
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