La pirámide de Maslow y el marketing

La pirámide de Maslow es un modelo psicológico que propone que las necesidades humanas se pueden clasificar en cinco niveles: fisiológicas, de seguridad, de afiliación, de reconocimiento y de autorrealización. Según este modelo, las personas buscan satisfacer las necesidades de cada nivel antes de pasar al siguiente, y solo cuando se han cubierto las necesidades básicas se puede aspirar a las superiores.

¿Qué tiene que ver esto con el mercadeo? Pues mucho, ya que el mercadeo se basa en entender y satisfacer las necesidades y deseos de los consumidores. Por lo tanto, conocer la pirámide de Maslow puede ayudarnos a diseñar estrategias de mercadeo más efectivas y adaptadas a nuestro público objetivo.

Veamos cómo se puede aplicar la pirámide de Maslow al mercadeo:

Necesidades fisiológicas: Son las más básicas y vitales, como la alimentación, la hidratación, el descanso, la respiración, etc. El mercadeo de este nivel se enfoca en resaltar los beneficios funcionales y prácticos de los productos o servicios, así como su disponibilidad y accesibilidad. Ejemplos de productos o servicios que se dirigen a este nivel son el agua, la comida, el transporte, la ropa, etc.


Necesidades de seguridad: Son las que buscan proteger la integridad física y emocional de las personas, como la salud, la estabilidad, la protección, la confianza, etc. El mercadeo de este nivel se enfoca en transmitir seguridad y tranquilidad a los consumidores, así como en ofrecer garantías, certificaciones, testimonios, etc. Ejemplos de productos o servicios que se dirigen a este nivel son los seguros, las alarmas, los medicamentos, los bancos, etc.


Necesidades de afiliación: Son las que buscan establecer y mantener relaciones sociales con otras personas, como la amistad, el amor, la pertenencia, la aceptación, etc. El mercadeo de este nivel se enfoca en crear una conexión emocional con los consumidores, así como en fomentar el sentido de comunidad, la identificación, la lealtad, etc. Ejemplos de productos o servicios que se dirigen a este nivel son las redes sociales, los clubes, las marcas de moda, los eventos, etc.


Necesidades de reconocimiento: Son las que buscan obtener el respeto y la admiración de los demás, así como el desarrollo personal y profesional, como la autoestima, el éxito, el prestigio, el poder, etc. El mercadeo de este nivel se enfoca en resaltar los beneficios simbólicos y aspiracionales de los productos o servicios, así como en ofrecer diferenciación, exclusividad, calidad, innovación, etc. Ejemplos de productos o servicios que se dirigen a este nivel son los coches de lujo, los relojes, los diplomas, los premios, etc.


Necesidades de autorrealización: Son las más elevadas y complejas, y se refieren a la realización del potencial y las capacidades de cada persona, así como a la búsqueda de un propósito y un sentido de la vida, como la creatividad, la trascendencia, la espiritualidad, etc. El mercadeo de este nivel se enfoca en inspirar y motivar a los consumidores, así como en ofrecer experiencias, valores, causas, etc. Ejemplos de productos o servicios que se dirigen a este nivel son los cursos, los libros, los viajes, las obras de arte, etc.

Como podemos ver, la pirámide de Maslow nos ofrece una forma de segmentar y entender a los consumidores según sus necesidades y deseos, y de adaptar nuestro mercadeo a cada nivel. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la pirámide de Maslow no es una regla fija ni universal, sino una guía orientativa que puede variar según el contexto, la cultura, la personalidad y las circunstancias de cada persona. Por lo tanto, es importante complementar este modelo con otras herramientas de investigación y análisis de mercado, así como con la creatividad y la innovación.

Publicado por Daniela Vera

Directora de la Revista Cultural Digital y Colectivo de Artes CAVEL

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