En el filo de la navaja: El marketing de controversia y sus dos caras

En el competitivo mundo del marketing, las marcas buscan constantemente destacarse y captar la atención de los consumidores. Una estrategia que ha ganado popularidad en los últimos años es el marketing de controversia, el cual utiliza mensajes, imágenes o tácticas que provocan reacciones fuertes, ya sea a favor o en contra, para generar buzz y notoriedad.

Un anzuelo para la atención

Imagina un anuncio que parodia un tema social sensible, o una campaña publicitaria que utiliza humor negro para abordar un tabú. Estas son solo algunas de las formas en que el marketing de controversia busca generar revuelo y despertar la curiosidad de la audiencia.

Pros:

* Atención inmediata: El shock y la sorpresa son emociones poderosas que pueden atraer la atención del público de manera instantánea, incluso en un entorno saturado de mensajes.

* Generación de debate: La controversia puede incitar a las personas a hablar sobre la marca, incluso si es para criticarla. Esto puede generar un efecto Streisand, donde la atención negativa termina impulsando el conocimiento de la marca.

* Diferenciación: Al atreverse a ser diferente y tomar riesgos, las marcas que utilizan el marketing de controversia pueden desmarcarse de la competencia y posicionarse como audaces y vanguardistas.

Contras:

* Daño a la reputación: Si la controversia no se maneja con cuidado, puede dañar la imagen de la marca y generar una percepción negativa entre los consumidores.

* Boicot y rechazo: Las reacciones negativas al marketing de controversia pueden llevar a boicots de productos, pérdida de clientes y daños a las relaciones con los stakeholders.

* Falta de control: Una vez que se genera la controversia, puede ser difícil controlarla y dirigirla en una dirección positiva.

Un arma de doble filo

El marketing de controversia puede ser una herramienta poderosa para las marcas, pero debe utilizarse con extrema precaución. Es importante evaluar cuidadosamente el contexto social, cultural y político antes de embarcarse en una campaña controversial.

Un ejemplo memorable del uso exitoso del marketing de controversia es la campaña «Love it or Hate it» de la marca Marmite. Esta campaña invitaba a los consumidores a declarar si amaban u odiaban la pasta de levadura untable, generando un debate a nivel nacional que impulsó las ventas del producto.

En conclusión…

El marketing de controversia es un arma de doble filo que puede ser efectiva para generar atención y diferenciación, pero que también puede tener consecuencias negativas para la marca. Antes de utilizar esta estrategia, es crucial considerar cuidadosamente los riesgos y beneficios potenciales y desarrollar una campaña bien planificada y ejecutada.

Publicado por Daniela Vera

Directora de la Revista Cultural Digital y Colectivo de Artes CAVEL

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